Embestida viscosa pero esencial


Psicoactivador: Te esperábamos.

Jotavé: Sólo puedo verlo a usted.

Psicoactivador: Sólo yo estoy con usted.

Jotavé: Yo quiero estar.

Psicoactivador: Hoy es el día.

Jotavé: Heme aquí, entonces.

Psicoactivador: Mírenos en uno solo.

Jotavé: Lo intento.

Psicoactivador: No lo intente. Sólo hágalo.

Jotavé: Una placa de hormigón armado estoy derribando.

Psicoactivador: Lo sé.

Jotavé: El piso se dilata.

Psicoactivador: Usted expande su recinto.

Jotavé: Pero sigo aquí.

Psicoactivador: Su error es pensar que usted puede salir con afán contemplativo.

Jotavé: Deténgame si de mí surge un batallón de fluidos incandescentes que no hacen correspondencia y lo salpican sin magia alguna.

Psicoactivador: Es inútil el sabotaje de no acompañarlo a usted a pesar de su empeño por no avanzar por estar mordiendo siempre la posibilidad del descrédito. Hay un límite superior para la masa.

Jotavé: Temeroso, entonces, me desdoblo antes usted.

Psicoactivador: Aprenda a hablar y compréndase al hablarse. Usted no se desdobla, usted se yergue uno, como erguido y firme estoy yo ante usted.

Jotavé: Como ve, en ambos reversos de las palmas de mis manos, aparece una cruz.

Psicoactivador: Abandone la palabra cruz. Abusaron demasiado de ella. Son marcas las que lleva usted.

Jotavé: ¿De qué?

Psicoactivador: De todo lo que fue asignado para usted, ésas dos marcas llevan comprimidas las voluntades a las que usted, siempre reduciendo la cuestión para no hacer más frágil su ya frágil entidad frente a los otros, llama “curiosidad”.

Jotavé: ¿Y qué es?

Psicoactivador: Es su carne escrita. Es la palpable corroboración que usted, aún de sentir que lo fangoso podría no ser aceptado, sabe firmemente qué es dar y qué recibir.

Jotavé: Mi devoción es espontánea y por tanto placentera.

Psicoactivador: Su placer puedo compartirlo.

Jotavé: Yo quiero hacerlo también.

Psicoactivador: Al abrigo de mis fluidos usted entenderá que lo que salpica en ambos conlleva a una conversión, dual.

Jotavé: Hay que ceder.

Psicoactivador: Hay que saber dispersar los vahos que de los gases ideales fluya lo suyo sin relación al esfuerzo, sin la tensión oscilatoria de lo que usted entiende por genitalidad, sin escuadrones sociales que demarcan los usos y abusos de lo suyo en otras personas, y lo de éstas en usted.

Jotavé: Prepáreme.

Psicoactivador: Ya lo estás.

Jotavé: Broto delante suyo.

Psicoactivador: Brotamos.

Jotavé: Me dejo cubrir por un emblema.

Psicoactivador: El emblema también se deja cubrir por las ligaduras que tus fluidos atraen.

Jotavé: Puedo leerlo a usted.

Psicoactivador: ¿Qué es lo que usted lee?

Jotavé: Una compostura que atraviesa centelleante las interjecciones de la carne invoco en esta embestida viscosa pero esencial con la cual puedo discernir cómo las frecuencias marcan mi inicio.

Psicoactivador: Ha comenzado.

Jotavé: ¿Puedo seguir mirándolo?

Psicoactivador: Sabemos que volverás.

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