Mental 1


El macizo valor real de estar en un confinamiento, o de saber que aún no teniéndolo, afuera y adentro, donde sea, no es cierto lo que ha de suceder. The massive real value of being in confinement, or having it not yet know, outside and inside, where it is not certain what will happen. La valeur réelle d’être massives en isolement, ou de l’avoir savons pas encore, à l’extérieur et l’intérieur, où il n’est pas certain de ce qui va se passer. Valè an masiv reyèl pou yo nan anprizònman, oswa gen ankò li pa konnen, soti deyò, li andedan, ki kote se pa sèten sa ki pral rive.

Hacerlo


Hacerlo y ganarse el mérito de haber superpuesto la firmeza de una convicción con el sentido de sólo estar. Otro día solo estando arrepentirse y deshacerlo, como quien no quiere la cosa. No es frecuente no poder resistirse cuando la convicción de hacer proviene de un calor entre la nuca y la mollera. Nadie asume que siente de ese modo bajo las circunstancias dadas después de haber perdido. Perder es barroco.

Marcia



Quisiera ser más concreto e irresoluto al redactar aquí mis sucederes diarios. Digo “mis” pero no estoy del todo seguro que estos sucederes sean del todo míos. Es decir, quisiera ser como una de esas vitrinas que hay en los negocios donde sólo los bordes que las delimitan con el espacio físico son de madera, de plástico o de metal; y el resto un vidrio transparente y pulcro, sin brillo, a través del cual pueden verse y apreciarse -y hasta valorarse- los objetos exhibidos sin la necesidad de, al menos, explicar qué cosa son, para qué se utilizan, o para qué sirven.

Entre las 16 y las 17 horas del viernes 27 de enero, arriba del colectivo 143 rojo, de norte a centro de la ciudad de Rosario, sentado en la última fila doble de asientos, estaba yo del lado de la ventanilla escuchando Love is blind, de Pulp, cuando sube y se sienta a mi lado una señora que, apenas se sienta, me mira de una forma que sólo puedo llamar como “samaritana”. Vestía una especie de camisola azul oscuro, sus cabellos eran muy negros, lacios y quizás demasiado largos para el verano y la soltura de esa cabellera. Yo seguía con mi mp3 cuando de refilón veo que movía sus labios pero ya no me miraba. Hablaba al aire como quien dice. Quité la música de mis oídos y el sonido del motor del colectivo apareció de golpe. Ella ya no hablaba, pero sentía que sus ojos, a pesar de estar dirigiendo su mirada hacia adelante, me buscaban de alguna manera. Algún tibio miedo sentí de repente y decidí bajarme del 143. Sufro de pánico. En el momento de pedirle permiso para salir de mi asiento y dirigirme a la puerta trasera del edificio, sin mirarme, dijo (o me dijo): “Me llamo Marcia y hay acontecimientos en todo lo que llamamos amor. Apresurarse en develarlos es signo de nuestro tiempo”. Fue entonces cuando la miré directamente a sus ojos pero ella no lo hizo hacia mí. Sólo entornó sus labios hacia arriba, como emitiendo una pequeña sonrisa. Me bajé del colectivo y lo último que vi fue que la tal Marcia se había rápidamente sentado donde yo estaba hacía unos segundos y había abierto la ventanilla de par en par. Ahí me miró mientras el colectivo se alejaba y sus labios -creí entender yo- dijeron “apresurarse”. Aún ahora, mientras redacto intentando ser vitrina, una especie de brisa gélida me recorre la espalda de la nuca hacia abajo y vuelve a subir y vuelve a bajar al recordar el movimiento último de sus labios.
Lo que ahora me pregunto es por qué sentí y siento esta forma de miedo si, pienso, todos los que vivimos en ciudades más o menos grandes estamos acostumbrados a que personas enajenadas o, simplemente, locas en algún momento no dirijan palabras y acciones que quizás aleatoriamente nos suceden sin la menor impiortancia sobre sus consecuencias. Hace 10 años más o menos, en plena peatonal Córdoba, un señor de más o menos 60 años, que vestía un traje gris, me detuvo en seco, me dijo “extranjero” y siguió su camino.

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Dar


Estas definiciones también parten de una integración de elementos que siendo partes hacen de igual forma el todo pero poseen su independencia como partes. Cada parte es un todo también que interactúa con personas diferentes. Lo diferente no tiene que ser impreciso. Permitírselo es la cuestión.

These definitions also start from an integration of elements being equally parts make the whole but they have their independence as parts. Each part is a whole also interacts with different people. What is different is not to be vague. Allowing is the question.

Amplias formas moviéndose fantásticamente


I

En el más verde de nuestros valles,
habitado por los ángeles buenos, 
antaño un bello y majestuoso palacio
-un radiante palacio- alzaba su frente. 
En los dominios del rey Pensamiento, 
¡allí se elevaba! 
Jamás un serafín desplegó el ala
sobre un edificio la mitad de bello.

[…] 

VI

Y ahora los viajeros, en ese valle, 
a través de las ventanas rojizas, ven
amplias formas moviéndose fantásticamente
en una desacorde melodía; 
mientras, cual un rápido y horrible río, 
a través de la pálida puerta
una horrenda turba se precipita eternamente, 
riendo, mas sin sonreír nunca más.

 Edgar Allan Poe /La Caída de la Casa Usher